La Economía de los Servicios
El sector más grande de la economía mundial y también del Perú es lo que se llama "servicios". Los servicios van desde el transporte, la banca, los seguros, los fondos de pensiones hasta la publicidad, el entretenimiento (Justin Bieber), los restaurantes, los abogados y también la profesión más antigua de la humanidad y muchas otras más.
En la era moderna los servicios especialmente procuran generar comodidad, velocidad y sobre todo hoy darle a los ciudadanos la oportunidad de trasladarse en un espacio virtual a un sitio distinto del que ocupan en ese momento (teléfono celular, internet, ipod, ipad, DVD, CD, etc.).
La obsesión de los tiempos modernos parece ser la de ubicarse mentalmente en un lugar distinto del que uno realmente ocupa: los chicos en Estados Unidos ya no miran el paisaje desde el auto, pero sí miran su DVD: el pasajero torturado en una combi en Lima trata de olvidar su viaje escuchando la radio; cuando estoy en Lima, quiero hablar con Nueva York; cuando estoy en Nueva York, quiero hablar con Lima, etc.
El otro tema importante es que servicio significa "servir", pero lamentablemente parece que en la medida que aumenta el volumen de servicios al mismo tiempo hay una tendencia hacia el deterioro de la calidad del servicio; llamadas celulares que se cortan solitas; "Ud. ha llamado a un número que no existe" (aunque sí existe); tarjetas de crédito cuyos números se roban etc., etc.
Pero los servicios tienen una enorme virtud, que es la creación de actividad económica sin tener que depender totalmente de algo que no controla -por ejemplo la disponibilidad de recursos naturales. Un ejemplo interesante es el de Luxemburgo, quizás el país europeo con mayores ingresos por habitante (alrededor de $100.000, comparados con unos $6.000 en Colombia o Perú): si bien en una época era un centro del acero hoy produce muy pocas cosas físicas y más bien su economía próspera proviene de una multitud de bancos internacionales (casi uno en cada esquina), la sede de varias instituciones internacionales europeas y uno de los aeropuertos de carga comercial más importantes de Europa. Hay muchos otros ejemplos, desde países muy ricos como Singapur hasta la zona de Bangalore en el sur de la India, un país pobre, región que es quizás la capital del "software" en el mundo.
Para el Perú este momento de incertidumbre en la economía mundial, que está afectando nuestras exportaciones de materias primas y productos agro-industriales, es una buena oportunidad para reflexionar sobre qué debemos hacer para promover más actividades productivas de servicios.
"Servicio" significa educación y tecnología, ingredientes que necesitamos a gritos en nuestro Perú. Al mismo tiempo servicio genera empleo y oportunidad. Entonces tenemos que pensar en qué ideas de servicios que generen empleos y requieran educación debemos apoyar.
Doy algunas pocas ideas:
1. Salud para los que hoy no tienen acceso fácil a ella: centros de diagnóstico veloz para la clase emergente y pujante del Perú. ¿Qué cosa da confianza? ¿Un letrero cualquiera o una organización -tipo McDonald's- que tiene centenares de locales en todo el país y un solo sistema de pagos y archivos? La respuesta es clara. Necesitamos organizaciones que puedan dar garantías de calidad a los pacientes.
2. El Perú hace unos años creó centros de llamadas internacionales -"call centers"-, pero estamos muy por debajo de nuestro potencial. Podríamos quintuplicarlos, pero para eso hay que eliminar papeleo e impuestos innecesarios. ¿Qué esperamos?
3. ¿Y qué servicio más importante que el agua potable y el tratamiento de desagües? Actividades en las cuales el Perú está todavía muy atrasado. Urge un gran programa de reformas e inversiones en este sector de infraestructura tan importante para la salud, el ambiente y el bienestar.
4. Turismo: no estamos ni acercándonos a nuestro potencial turístico. ¿Kuélap? Nada. ¿Choquequirao? Nada. ¿Máncora? Sí, pero una jungla. El turismo tanto interno como del exterior se puede triplicar en los próximos diez años. ¿Por qué esperar?
Hay tanto que hacer. Hay tantas oportunidades. No esperemos.
PPK - Diario Correo, Oct-2011